martes, 13 de enero de 2009

Mi espejo se rompió y junto con el mi alma partió.


Mi espejo se rompió, y junto con el mi alma partió, en mil pedazos la convirtió, arrojándolas pero toda mi oscura habitación por toda mi casa, trate de buscarla para recomponerla, pero faltaban muchas partes, la escoba pase solo polvo y papeles con odio escrito encontré. Busque en mi baño atrás de la caja de las aspirinas encontré un pedazo que no deseaba volver y a la fuerza lo tome, en mi habitación atrás del póster del ángel negro, justo al lado del bisturí había otro rogando por no ver mas sangre, bajo la almohada, al lado de la muñequera que solo cada noche me puedo quitar, estaba un pedazo todo empañado de las lagrima que la noche anterior había derramado, al lado del teléfono estaba la aguja q alguna ves utilice, junto con un trozo mas de mi ser que rogaba que no me lo llevara, se van corriendo por la puerta, ya no quieren sufrir pero los necesito aquí para sobrevivir, la cerré, pero uno huyo y jamás volverá, hasta que pueda conseguir cambiar, seguí buscando pues aun faltaba partes. En mi placard entre las ropas negras y mi pasado había uno llorando diciendo que no quería vivir. Hoy suelo buscarlos constantemente, de ves en cuando aparece uno pero quiere huir de mi mano mientras yo con el pegamento en la otra, intento que se quede engañándolo con promesas que ojala pueda cumplir.

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