jueves, 21 de enero de 2010

Emily


Emily se sento en su cama a repasar los sueños rotos que pasaban ante sus ojos, su mente atrofiada de tanto llorar solo dejaba un espacio grandisimo imposible de llenar que estaba invadido de dolor, angustia y culpa. Pensó tantas veces en el suicidio, pero no cree tener las agallas para poder hacerlo, creyó tanto en la vida, solo cuando esta feliz junto a El, aquel ser que por dos años había robado cada uno de sus dolorosos sueños. Hoy sabe que no son sueños, el dolor que tiene es tan real como la sangre que corrió por sus manos la noche anterior. Traela al manantial, dale un poco de agua para que deje de llorar. Llevala al bosque, envuelvela en seda para que no se vuelva a lastimar, creale un mundo nuevo para que se vuelva autista en su propia mentira.
No recuerda el punto en el cual su vida se volvió en lo que hoy la convirtió en tanta escorea, no recuerda el punto de colación entre esa vida arruinada y los cortes de los demás.
Descubrió que cada mañana cuando se levanta y cada noche cuando a duras penas intenta dormir solo hay un pensamiento en su cabeza, el de pensar que todo, todo lo que estaba sufriendo era en vano. Tanta agua, tanta sangre, tanto sufrimiento...para nada, a quien beneficia?, por ahi a alguien que ella amaba, no lo sabe, pero tiene cierta certeza dentro de ella. Tuvo tanto dentro de ella, lo tuvo a el, tuvo la razón, de los dos, de seguir, pero ambos sabían que la decisión era la mas indicada. Nunca lo pudo mostrar pero estaba feliz de pensar en que podía llegar a ser suyo, de ellos.
Porque revota en su cabeza la imagen de un hospital y una maquina que la estaría ayudando a respirar?, Porque alucina con la muerte, porque odia tanto su vida...? Se lo pregunte una y otra vez y dice que nunca comprendería...No sabe que Yo ya se todo.

No - Shakira


No, no intentes disculparte
No juegues a insistir
Las excusas ya existían antes de ti

No, no me mires como antes
No hables en plural
La retórica es tu arma más letal

Voy a pedirte que no vuelvas más
Siento que me dueles todavía aquí
Adentro

Y que a tu edad sepas bien lo que es
Romperle el corazón a alguien así

No se puede vivir con tanto veneno,
La esperanza que me dio tu amor
No me la dio más nadie,
Te juro, no miento

No se puede vivir con tanto veneno
No se puede dedicar el alma
A acumular intentos
Pesa más la rabia que el cemento

Espero que no esperes que te espere
Después de mis 26
La paciencia se me ha ido hasta los pies

Y voy deshojando margaritas
Y mirando sin mirar
Para ver si así, te irritas y te vas

Voy a pedirte que no vuelvas más
Siento que me duelas todavía aquí
Adentro

Y que a tu edad sepas bien lo que es
Romperle el corazón a alguien así

No se puede vivir con tanto veneno
La esperanza que me dio tu amor
No me la dio más nadie
Te juro, no miento

No se puede morir con tanto veneno
No se puede dedicar el alma
A acumular intentos
Pesa más la rabia que el cemento

martes, 19 de enero de 2010

No sabre decir....


Es tan evidente que la alucinación trae desolación y es tan fácil caer. Todo lo que creí, lo eterno y lo fugaz...tullo, mio, prefiero darle fin y ocultarnos la verdad, al menos por mi estado vulnerable. Todo el tiempo que pase a tu lado dejo, sin que me diera cuenta, un poso imposible de llenar, aun con mis lágrimas mas tristes. No le encuentro la función a volver...Hoy creo que caminaremos por las mismas piedras filosas sin poder avanzar. Para que volver? Si se que nada va a cambiar, al menos si dependen de mi...Tener una mente tan efímera para lo bueno y una tan perdurable cuando se trata de cosas retorcidas, no es agradable.
Antes de conocerte mi mundo era plano, tu lo cuestionaste y me mostraste uno amplio y esférico, todo esto, sin poemas, sin flores, solo con errores y palabras que emergían de tu mente no-estratégica.
Todos los razonamientos giran en espiral, después de esto choco con la pared, miro abajo y esta el asfalto, miro arriba... no hay, nunca hay un lugar a donde huir. Sebes que sin ti yo no soy, naturalmente. En lo único que creía...hoy, me obligo, a mi misma, a dejarlo atrás, solo por la monotonía de mi mente y el estridente sonido de saber que todo siempre se repite. El cielo, mi cielo y al parecer el tullo se canso de ver la lluvia caer...
Como vivir con todo este veneno en mi cuerpo, con el mismo circulando por el aire...por tus labios, por mi imaginación, sin cura, siquiera tratamiento...esperando la muerte de mi conciencia. Todo se me hace un eco...Y siempre repite la misma agonizante canción.