
Es tan evidente que la alucinación trae desolación y es tan fácil caer. Todo lo que creí, lo eterno y lo fugaz...tullo, mio, prefiero darle fin y ocultarnos la verdad, al menos por mi estado vulnerable. Todo el tiempo que pase a tu lado dejo, sin que me diera cuenta, un poso imposible de llenar, aun con mis lágrimas mas tristes. No le encuentro la función a volver...Hoy creo que caminaremos por las mismas piedras filosas sin poder avanzar. Para que volver? Si se que nada va a cambiar, al menos si dependen de mi...Tener una mente tan efímera para lo bueno y una tan perdurable cuando se trata de cosas retorcidas, no es agradable.
Antes de conocerte mi mundo era plano, tu lo cuestionaste y me mostraste uno amplio y esférico, todo esto, sin poemas, sin flores, solo con errores y palabras que emergían de tu mente no-estratégica.
Todos los razonamientos giran en espiral, después de esto choco con la pared, miro abajo y esta el asfalto, miro arriba... no hay, nunca hay un lugar a donde huir. Sebes que sin ti yo no soy, naturalmente. En lo único que creía...hoy, me obligo, a mi misma, a dejarlo atrás, solo por la monotonía de mi mente y el estridente sonido de saber que todo siempre se repite. El cielo, mi cielo y al parecer el tullo se canso de ver la lluvia caer...
Como vivir con todo este veneno en mi cuerpo, con el mismo circulando por el aire...por tus labios, por mi imaginación, sin cura, siquiera tratamiento...esperando la muerte de mi conciencia. Todo se me hace un eco...Y siempre repite la misma agonizante canción.

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